Aceites Esenciales, productos nutricionales

Los aceites esenciales de plantas han sido utilizados desde hace miles de años en medicina humana, aunque su uso en nutrición animal es más reciente. Los aceites esenciales son una mezcla de compuestos aromáticos volátiles como: hidrocarburos (compuestos terpénicos), alcoholes, aldehídos, cetonas, ésteres, éteres y fenoles, que poseen propiedades únicas.

De entre todas las propiedades y posibles sinergias de los aceites esenciales se destacan desde el punto de vista nutricional, como estimuladores de la digestibilidad, por favorecer el equilibrio y control de la flora microbiana, como estimuladores de la inmunidad y por sus propiedades antimicrobianas y antioxidantes.

Estimuladores de la digestibilidad, porque aumentan la regulación del metabolismo gastrointestinal e impiden la aparición de disbiosis al acelerar la eliminación del epitelio, mejorando la capacidad de absorción de los nutrientes e impidiendo la unión de los microorganismos a la superficie intestinal. También estimulan la actividad de las enzimas digestivas en la mucosa intestinal y el páncreas. Mejoran el estado funcional de las microvellosidades intestinales que contribuyen a una mejor absorción de los nutrientes.

Equilibrio de la flora microbiana, es fundamental para que funciones como la producción de vitaminas y ácidos grasos de cadena corta, degradación de sustancias alimenticias no digeridas, o protección frente a microorganismos entero patógenos, puedan desarrollarse correctamente. Las propiedades antibacterianas de algunos aceites contra bacterias Gram negativas y Gram positivas, contribuye al buen equilibrio de la flora intestinal.

Estimuladores de la inmunidad, porque mejoran la eficacia de las diferentes células que participan en la respuesta inmune, este efecto resulta de gran ayuda en situaciones de estrés entérico, como en el caso de infección por coccidios.

Propiedades antioxidantes, Los flavonoides (metabolitos secundarios de las plantas), poseen actividad antioxidante y captadora de radicales libres y aumentan la capacidad de los sistemas endógenos de defensa frente a la oxidación, modulando así, el estado redox celular. Los flavonoides son antioxidantes naturales capaces de prevenir la formación de radicales libres a través de las enzimas implicadas en su producción como la xantina-oxidasa, de secuestrar metales de transición que promueven la formación de dichos radicales y regenerar antioxidantes, como el α-tocoferol.

Tomado de: www.phytosolutions.es/cast_html/aceites.html