Como mejorar la calidad de huevo

Es la calidad del huevo de la que tenemos que preocuparnos y adecuarla o mejorarla de acuerdo a las exigencias del mercado local.

Este trabajo fue presentado por Douglas Zaviezo Ph. D., Special Nutrients, EUA en el XXII Congreso Centroamericano y del Caribe de Avicultura en la Ciudad de Panamá en mayo de 2012. evo de la que tenemos que preocuparnos y adecuarla o mejorarla de acuerdo a las exigencias del mercado local.

Las condiciones del mercado junto con las características de comercialización de cada país son las que van a determinar la conveniencia económica de producir huevos de cierta calidad externa e interna.

Las gallinas ponedoras actuales tienen un altísimo potencial genético para producir huevos y si reciben condiciones ambientales, sanidad y nutrición adecuadas pueden mantenerse sobre 90% de postura por un largo período del ciclo productivo. Entonces, es la calidad del huevo de la que tenemos que preocuparnos y adecuarla o mejorarla de acuerdo a las exigencias de cada lugar.

Calidad del cascarón

Sin duda que la frescura del huevo y la calidad del cascarón, incluyendo color y limpieza, son primordiales para su venta. Se deben tomar las medidas apropiadas que favorezcan calidad de cáscara durante el completo período productivo de las gallinas y todas aquellas que permitan evitar huevos sucios, potencialmente contaminantes.

Para mejorar calidad de cáscara y proteger a la gallina de problemas de calcificación es de suma importancia que las aves inicien la postura con una reserva de calcio adecuada, lo que significa un hueso medular bien formado.

La formación del hueso medular, principalmente en tibia y fémur, comienza alrededor de 10 días antes de la postura y el esqueleto del ave se incrementa en un 20%; debido a un sinergismo hormonal de estrógenos y andrógenos que aumentan indirectamente la absorción y retención de calcio y fósforo. Este proceso se refleja externamente con el crecimiento y coloración de cresta y barbillas.

Durante la postura la formación del hueso medular es entre cada ovulación y se debe exclusivamente a la acción de estrógenos. El calcio de este hueso (aproximadamente 1 g) está siempre disponible para la formación de la cáscara. Es necesario entregar la suficiente cantidad de nutrientes en la dieta en el momento adecuado para que este proceso funcione; de lo contrario la reserva medular se mantendrá a expensas de hueso estructural, resultando en debilidad de patas y fatiga de jaula.

En la medida que avanza el ciclo productivo el tamaño del huevo aumenta, pero la cantidad de cáscara depositada no se incrementa proporcionalmente, más bien permanece similar al del inicio de producción, deteriorándose la calidad del cascarón.

El tamaño de partícula de la fuente de calcio es una de las medidas más importantes para mantener una buena calidad de cáscara. Partículas mayores de 2 mm son retenidas en la molleja, solubilizándose lentamente y demorando así la asimilación del calcio. Este calcio dietético estará disponible durante la noche, que es cuando ocurre la mayor calcificación de la cáscara y la gallina no tendrá que depender exclusivamente del calcio proveniente del hueso medular. Proveer a las ponedoras de una buena cantidad de calcio en partículas de 2 a 5 mm antes del período de oscuridad ayuda a mejorar calidad de cáscara. Calcio, fósforo y vitaminas

El nivel dietético de fósforo disponible es también importante en la calidad del cascarón. Durante el crecimiento del ave un nivel y una relación apropiada de calcio y fósforo disponible son necesarios para la óptima calcificación de los huesos y formación del hueso medular. Sin embargo, durante la postura, un nivel relativamente alto de fósforo disponible inhibe la movilización de calcio de los huesos; porque aunque exista disponibilidad de calcio dietético durante la noche, la gallina siempre recurrirá al hueso medular para obtener parte del calcio que va al cascaron y la movilización de calcio del hueso implica la presencia de un alto nivel de fósforo en la sangre. Por lo tanto es necesario limitar el nivel de fósforo disponible en la dieta, especialmente después de las 60 semanas de edad, para mejorar calidad de cáscara.

La presencia de un nivel adecuado de vitamina D3 en la dieta es imprescindible para una buena calcificación de huesos y del cascaron. En la actualidad se encuentran disponibles los metabolitos de la vitamina D3 que permiten aumentar la retención de calcio y muchas veces reducir mortalidad.

Problemas de manejo

Si se desea mejorar calidad de cáscara, es imprescindible una correcta aplicación de los programas de vacunación para la prevención de las enfermedades

que la afectan como son la bronquitis infecciosa, el síndrome de caída de postura y la enfermedad de Newcastle. Tampoco se debe aumentar la densidad de las aves o disminuir la frecuencia de recolección de huevos; o someter a las aves a cambios bruscos de iluminación y estrés. Las jaulas deben tener un diseño adecuado, sin partes punzantes, al igual que los equipos de transporte y clasificación de huevos.

También es importante que la dieta contenga niveles adecuados de zinc, manganeso y cobre; pues participan en la formación de las membranas o cutículas del huevo y la matriz orgánica de la cáscara. El zinc ayuda en la disponibilidad del carbonato para el carbonato de calcio. La adición de estos minerales a través de una buena fuente orgánica ha resultado más beneficiosa.

Más información:

http://www.elsitioavicola.com/articles/2258/como-mejorar-la-calidad-de-huevo